El home office, o trabajo en casa es una modalidad que la mayoría de las empresas tendrán que adoptar tarde o temprano, aunque es cierto que cuenta con algunas desventajas, los beneficios en términos de eficiencia, productividad, y ahorro de recursos son demasiados como para no tomarlos en cuenta.

Hace casi 10 años que fundé Play.Interactive, tomamos la decisión de adoptar el home office como esquema básico, al principio fue muy difícil, pero con el tiempo encontramos los procesos, las herramientas, y especialmente a las personas que conforman nuestro equipo y que han demostrado que el trabajo remoto fue uno de los más grandes aciertos que hemos tenido.

Tras esta amplia investigación, les dejo aquí 5 las principales recomendaciones para sobrevivir al home office de la manera menos dolorosa posible.

1. Nunca trabajes en pijama

Tampoco en la cama, la primera vez que alguien se plantea la posibilidad de trabajar desde casa es normal que se imagine cómodamente en su cama y viendo la TV, esto no funciona y bajará tu productividad, lo ideal es que tengas una rutina similar a la que mantienes en tu trabajo presencial, si quieres dormir lo más posible al menos cámbiate de ropa, aunque uses deportivos es importante que tu cerebro perciba que ya es hora de trabajar.

2. Elige un lugar adecuado

Una de las partes más complicadas de trabajar en casa son las interrupciones, es muy común que haya alguien más en casa, sea pareja, hijos, padres o roomate que crean que no estás “realmente trabajando” y que quieran platicar o pedirte favores, o simplemente que llegue el cartero o pase la basura, lo ideal es que encuentres un lugar tranquilo, puede ser una habitación que se use poco y de preferencia que puedas usar regularmente, la rutina ayuda a concentrarse.

Si no tienes esa opción o vives en un lugar muy pequeño, el home office no forzosamente significa trabajar en casa (sí ya sé que esa es la traducción pero ese no es el punto, si te molesta puedes llamarle trabajo remoto o teletrabajo como le dicen en España), lo importante es encontrar un lugar en donde puedas concentrarte sin interrupciones, puede ser un café o un restaurante, la mayoría te permitirá estar varias horas sin problemas.

3. Mantén el contacto

Muchas personas prefieren estar en la oficina por la facilidad que tienen de voltear al escritorio de al lado o dar algunos pasos para cualquier cosa que necesiten, cuando trabajas en home office la sensación debe ser similar, dedica las mismas horas que dedicarías estando en la oficina, responde las llamadas, mensajes y correos tan pronto como te sea posible y si debes ausentarte por algo comunícalo a tu equipo del mismo modo en que avisas en tu trabajo si necesitas salir al banco o a la tienda.

4. Invierte en tu equipo

Trabajar en casa te permitirá ahorrar dinero, pero solo si puedes generar resultados similares o mejores a los que obtienes en la oficina, y para eso necesitarás las herramientas adecuadas.

El dinero que no gastarás en transporte y comidas puedes invertirlo en el equipo necesario, depende del trabajo que hagas pero seguramente necesitarás una silla cómoda y/o un escritorio, teclado y mouse en buen estado, un servicio de internet con suficiente velocidad, tal vez un monitor o una base para tu laptop que ayude a que no lastimes tu cuello, ese tipo de cosas.

Por otro lado están las herramientas digitales, te recomiendo que pruebes todas las necesarias hasta encontrar las adecuadas para ti, casi todas las plataformas cuentan con aplicaciones en la nube para colaboración, Google Drive, Apple iWork, Adobe y hasta Office, el niño que siempre llega tarde a clase, tienen esta opción, en general recomiendo Google Drive que permite trabajar desde cualquier dispositivo sin preocuparte de la marca. También están los sistemas para gestión de proyectos como Trello o Monday, de los que podemos hablar en otro post.

5. Acepta el cambio

Al momento de escribir este artículo el mundo enfrenta la pandemia del COVID-19 y estamos en plena cuarentena (lo que me llevó a escribir esto), no hay ninguna razón para pensar que durará poco y aun cuando la crisis haya terminado muchas empresas entenderán que el trabajo remoto tiene grandes ventajas, o al menos podrás pedir trabajar desde casa si lograste demostrar que tu productividad fue igual o mayor de ese modo.

Así que, tómalo como la oportunidad de encontrar mejores procesos y herramientas para hacer tu trabajo, olvida los archivos de office que se pasan en USBs y las batallas con las impresoras, no necesitas nada de eso.