Mi primer acercamiento con el e-commerce lo tuve hace unos 10 años cuando me invitaron a un multinivel basado en compras en línea, por supuesto no entré, primero porque era un multinivel y segundo porque pensé que “las compras en línea no funcionan, a los mexicanos nos gusta chacharear” y aunque en ese momento era cierto, me equivoqué a lo grande. Qué bueno.

10 años después escribo esto mientras espero a que me traigan una licuadora súper silenciosa que compré en línea y a meses sin intereses.

Ha costado mucho trabajo crear la cultura de las compras en línea en México, hay  tiendas en línea muy exitosas y a pesar de eso, aun hoy en Play.Interactive recibimos clientes que nos piden tiendas en línea creyendo que lo único que tienen que hacer es activar su cuenta de PayPal y esperar a que el dinero aparezca.

En el último año hemos trabajado en proyectos que facturan cantidades anuales de 7 dígitos y también hemos entregado tiendas que pasan dos años sin vender más de 10 productos. ¿Cuál es la diferencia?

Dejando de lado a los servicios de “Haz tu tienda en línea gratis” y los aspectos técnicos de los que hablaré más adelante, les voy a contar algunas de las cosas que realmente pueden hacer la diferencia entre una tienda en línea exitosa y un proyecto a medias.

1. No creas que es más fácil

De hecho puede ser más difícil, montar una tienda en línea no es muy diferente que hacerlo con una tienda física porque necesitarás alguien que esté a cargo, tener tus productos disponibles, controlar tus inventarios, calcular bien tus costos y dedicarle mucho, mucho tiempo, toma en cuenta que una tienda en línea estará abierta 365 días al año, 7 días a la semana, 24 horas al día, es decir, todo el tiempo, y tus clientes no estarán dispuestos a esperar la confirmación de su compra más que algunas horas.

Hay una noticia peor, con una tienda física tu competencia será la que esté a 1 kilómetro a la redonda, pero en línea estarás compitiendo con todos, incluso a nivel internacional. Estarás compitiendo con Amazon, ahí nomás.

Por ello es que además de tener un producto idealmente exclusivo deberás tener un nivel de servicio sobresaliente que haga que tus clientes sepan que han tomado la mejor decisión posible al comprar en línea.

2. Detalles, muchos detalles

Si la gente no puede tocar los productos su experiencia debe ser lo más cercano posible a ello, empezando por las fotografías que deberán ser espectaculares, contratar a un buen fotógrafo es indispensable, si no tienes mucho presupuesto puedes convencer a un estudiante de fotografía de una escuela local de darte un buen precio y será mucho mejor que tomar las fotos en tu comedor con la cámara de tu iPhone (aunque sea un iPhone 6).

También es importante la descripción completa de los productos, de qué materiales están hechos, qué los distingue, en qué colores o tamaños está disponible, si son piezas únicas, dónde están hechos (en caso de que no los hagas tú), etc. Piensa en qué te gustaría saber a ti al comprar algo que no podrás tocar hasta que lo recibas. En estas descripciones te recomiendo que evites usar adjetivos, nadie quiere que le digan que algo es ‘impresionante’ o ‘elegante’, eso lo podrá decidir el comprador cuando tenga el producto en sus manos.

3. Tu marca

Aunque te urga empezar a vender, no puedes hacerlo si no tienes tu logo o peor aun si no has elegido el nombre de tu marca, el edificio no se empieza por el techo.

4. Grita

Si abrieras una tienda física invitarías a todos tus amigos, repartirías flyers, te anunciarías en todos los medios posibles, crearías promociones para los nuevos clientes, y en resumen harías todo lo que esté a tu alcance para que la mayor cantidad posible de gente visitaran tu tienda.

Eso mismo debes hacer al abrir tu tienda en línea, no puedes ser discreto, la mejor forma de invitar a tus amigos son las redes sociales pero cada vez que veas a alguien en persona no pierdas la oportunidad de anunciarlo, aunque no tengas aun tu tienda programada puedes crear mucha expectativa. El uso de Adwords no está demás.

5. Busca a un experto

Ya que tienes los elementos necesarios para tu e-commerce, es momento de buscar un experto que te ayude a elegir la mejor plataforma. Recuerda que un experto no es tu sobrino que va en segundo semestre de sistemas, al menos es muy poco probable que lo sea.

Eso es todo por hoy pero en el siguiente artículo sobre e-commerce hablaremos sobre plataformas, métodos de pago y otros detalles técnicos que no debes perder de vista.

Debo irme a ver qué ha pasado con la licuadora.